Saturday, March 16, 2024

Tuesday, August 4, 2020

That Thing of the Poets 6: Tabla Rasa

Hoy es el aniversario de la muerte de mamá. Mi homenaje consiste en la transcripción de las palabras que escrbibí después de la ultima vez que la visité en el Geriátrico Sorkovsky: "Mamá se pierde más y más, envuelta en su manto de niebla. La visitas: Sólo vagamente, Madre te vislumbra. Madre --ciega ya su memoria ante mi silueta-- jamás verá (sabrá), quien soy, o que una vez hubo un hijo. Madre descansa en un silencio que ruge, en una distancia volátil --interiores, exteriores, ya inquebrantables, proto-finales. Entonces recuerdo a la exacta, certera, Alejandra Pizarnik: cisternas en la memoria ríos en la memoria charcas en la memoria siempre agua en la memoria viento en la memoria soplan en la memoria" __________________________

Monday, June 25, 2018

on Democracy: The People vs. The Government

Neal Ascherson writes: "After the East Berlin rising in 1953, Bertoldt Brecht is supposed to have made the ironic suggestion that the Communist regime should dismiss the people and appoint a new one."

Bertodlt Brecht's actual quote:

“Some party hack decreed that the people
had lost the government's confidence
and could only regain it with redoubled effort.
If that is the case, would it not be simpler,
If the government simply dissolved the people
And elected another?”

Tuesday, August 2, 2016

L'exécution soulage et délivre. Elle est universelle, fortifiante et juste dans ses applications comme dans ses intentions. On meurt parce qu’on est coupable. On est coupable parce qu'on est sujet de Caligula. Or, tout le monde est sujet de Caligula. Donc, tout le monde est coupable. D'où il ressort que tout le monde meurt. C'est une question de temps et de patience.

Albert Camus - Calígula
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Wednesday, August 7, 2013

Time after Time...

I have made this a rather long letter because I haven't had time to make it shorter.

Blaise Pascal

Saturday, March 17, 2012

La ficción es un mármol obstinado, resistente y rebelde contra el cual la Realidad lucha con insistencia, tratando de esculpirse a sí misma y así transformarse en arte.

Fiction is an obstinate, resistant, and rebellious marble against which Reality insistently struggles, trying to sculpt itself into art.

Hugo Pezzini
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Sunday, November 20, 2011

The Sharp Arrow - La flecha certera

Y una mujer, que tenía un niño en brazos, le dijo, "Háblanos de los niños".
Y él dijo:
Vuestros hijos no son vuestros.
Ellos son los hijos e hijas del deseo que la vida siente de sí misma.
Ellos vienen por tu intermediación, pero no de ti,
Y aunque están contigo no te pertenecen.
Les puedes dar tu amor, pero no tus ideas,
Porque ellos tienen las suyas propias.
Puedes alojar sus cuerpos, pero no sus mentes,
Porque sus mentes habitan la casa del mañana, que no podrás jamás visitar, ni aún en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no trates nunca de hacerlos a tu imagen.
Porque la vida no camina hacia atrás ni se ocupa del ayer.
Vosotros sois los arqueros desde cuyos arcos los niños, como flechas, son lanzados hacia el futuro.
El arquero apunta al blanco que es la huella hacia el infinito, y ÉL guía tu mano, usando SU poder para tensar tu arco, para que SUS flechas vuelen rápidas y lleguen lejos.
Deja que la tensión en la mano del arquero sea grata;
Porque así como ÉL ama a la flecha que vuela, ama también al arquero preciso.

Kahlil Gibran

Thursday, September 22, 2011

De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo; sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria.

Jorge Luis Borges
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Monday, September 5, 2011

"La Tradición" en Argentina

En Argentina, el término “tradición” está asociado principalmente a usos, costumbres, artefactos, música y otros elementos, todos de origen rural. El “Día de la Tradición” es un buen ejemplo de ese significado específico que la palabra «tradición» recibe o denota en Argentina hasta la actualidad: el Día de la Tradición en Argentina es una fiesta “gauchesca,” una celebración “folclórica.” Por lo tanto, si la información a proveer a propósito de las “tradiciones” argentinas fuese la que “tradicionalmente” fornece el acerbo local, ésta debería reducirse a una lista “artefactos culturales rurales” y su descripción. Una somera muestra es la siguiente:

• la payada,
• la doma,
• el juego de la sortija,
• la yerra,
• la mateada
• el arreo de tropillas.

Además de los ejemplos provistos en esta somera columna, uno puede incluir las danzas y ritmos folclóricos y el cancionero folclórico en general:

• el Pericón Nacional,
• el malambo,
• el carnavalito,
• las bagualas,
• la cueca,
• la zamba
• la chacarera

Aquí se descubre una singularidad argentina: Tradición y Folclore son entendidos como sinónimos, lo que no es un hecho coincidente en otras culturas. Estos dos términos, aun cuando los significados estén estrechamente relacionados, no son equivalentes en su semántica.

La historia es un devenir constante y creciente. Nuevos artefactos culturales son adoptados y se tornan “clásicos.” Lo que entra a pertenecer a esa categoría especial puede ser también considerado una tradición: todo lo que es “canonizado,” incorporado al mencionado acerbo cultural nacional, pasa a engrosar el tesoro de las tradiciones de la nación.

Es oportuna esta semana del Día de la Tradición para observar y entonces re-conceptualizar el significado de la palabra “tradición”, después de haber analizado su entendimiento dentro del contexto del imaginario colectivo de los argentinos. Un gesto tal haría justicia a objetos costumbristas [concretos o abstractos] que «por tradición» permanecen ausentes o segregados de lo que se entiende como nuestro patrimonio tradicional.

Felizmente, algunos pocos artefactos en tiempos relativamente recientes ya han sido incorporados a la lista de las tradiciones vernáculas. No obstante, forman parte de un grupo de instrumentos [una vez más: concretos o abstractos] que se consideran pertenecientes a distintos sectores culturales específicos del país, pero que tienen negada la representatividad a nivel nacional.

El tango provee un buen ejemplo de un artefacto cultural urbano que indudablemente es “tradicional” pero no es sancionado como parte de nuestra “tradición.” La palabra usada es “típico”, o muchas veces, “ciudadano”: Entonces se lo acepta, pero restringuiéndolo a la categoría de la “tradición porteña.” Es difícil explicar este fenómeno sin referirse al mismo como un ‘error, producto de una forma histórico-tradicional de pensamiento “unitario”, centralista. Este fenómeno —que es un rasgo específico de la historia política nacional— ha transformado a Buenos Aires y al resto del país en dos esferas separadas, distintas entre sí. Es un binarismo cultural mutuamente exclusivo. Por fortuna, Jorge Luis Borges ha contribuido de modo prominente en la re-definición de lo tradicional que habita en la zona gris y borrosa del límite entre ciudad y campo, entre lo urbano y lo rural. Con su insistente enfoque en esa zona limitrofe —el suburbio—, Borges crea un “puente” que perturba ese binarismo; y de algún modo trata de resolver esa brecha conceptual. Los artefactos limítrofes borgeanos marcan la tradición de los “bordes” culturales.

El carro de reparto, el matadero, los almacenes de suburbio, las pulperías arrabaleras, etc. habitan esa línea borrosa que existe entre lo rural y lo urbano. Personificando el “borde” se halla su arquetipo, el antihéroe Francisco Real, apodado «El Corralero». Ese compadrito, quien es todavía un semi-gaucho/una entidad semi-rural (híbrida), protagoniza el primer, quizás el más famoso, cuento de Borges, “El hombre de la esquina rosada”.

El arrabal es la región mitológica fundamental, o al menos característica, de la ficción borgeana, cuando ésta trata de lo argentino. “Arrabal” es una palabra española, derivada del vocablo árabe, “al rabal”, que significa «extra-muros». Es decir, el arrabal es la zona más adjunta a la ciudad fortificada: «pegada a ella» pero fuera de los muros de la fortificación. El barrio de Barcelona llamado “El Rabal” [al rabal: arrabal] es exactamente la zona de Barcelona que una vez existió fuera de los muros de la ciudad. La presencia de prostitución, tráfico de drogas y el asentamiento en el barrio de inmigrantes de etnias y nacionalidades minoritarias (consideradas “problemáticas” por ciertos círculos socio-políticos de la Unión Europea), es una prolongación histórica de su origen. Hoy ya no se halla más fuera de los muros sino totalmente integrada a la ciudad (las famosas Ramblas barcelonesas tocan los bordes de El Rabal). No obstante, El Rabal preserva toda su “marginalidad” original. Debe hacerse énfasis en cómo «el margen» significa al mismo tiempo «el borde»/»al borde» (como localización espacial) y «fuera de» (con respecto a las convenciones de la ley y a las costumbres que la sociedad considera aceptables).

Pero, sigamos: la ginebra Bols o LLave es tradición; la misa católica de los domingos a las diez de la mañana es parte de la tradición. Lo son también actividades a la vez tan insospechadas cuanto evidentes como, dígase, la pesca de río, tanto desde la costa como desde una canoa (con caña, línea, tramayo, “robador” o tiradera). Estos y otros “artefactos” similares [perdón por esta perezosa obligación de repetir este término ad nauseam] que construyen y han construido las imágenes de la conciencia colectiva argentina deben ser y seguramente serán en algún momento apropiado, incorporados a la tradición. Tal vez suceda cuando la imaginería popular sea por fin mapeada por analistas culturales no-exclusivistas que estén deseosos de “realistificar” [no confundir con “reificar”] nuestro reduccionismo costumbrista, que precisa urgentemente de actualización.

La charla en el bar frente al pocillo de café y al cigarrillo negro es otra tradición argentina, por ejemplo; pero esta es una tradición que parece tener un carácter internacionalista [como muchas otras tradiciones que el país comparte con otros: no solamente se arrea o arreó ganado en Argentina, bien se sabe, por ejemplo –la filmografía del “Far West” norteamericano está inundada de escenas pobladas de centenas de reses levantando polvo por las llanuras de ese país del norte].

Debe recordarse siempre que hay muchos otros objetos [“instrumentos” en lo literal] tradicionales que Argentina comparte con otros países: La guitarra “criolla” [acústica, españolísima] y el bandoneón no son instrumentos autóctonos, a pesar de haber sido incorporados al acerbo nacional. Astor Piazzolla —en un documental realizado por la B.B.C. de Londres— menciona que el bandoneón, de origen alemán, fue llevado a la Argentina por marineros italianos que lo preferían por su sonido más lastimero que el del acordeón. Su repertorio en general se componía de melodías melancólicas, más o menos como gran parte de nuestro cancionero del tango.

Pero volviendo al carácter internacional de la tradición del café y el cigarrillo compartidos en el bar: el director cinematográfico norteamericano Jim Jarmush acaba de lanzar en París, desde donde escribo este artículo, su film “Coffee and Cigarettes.” Esta película está construida como un patchwork, o un quilt [una colcha de retazos] de escenas costumbristas filmadas —o serie de cortometrajes apareados. En cada “corto” hay dos personas que conversan, separadas por la mesa del café y unidas en el café, el cigarrillo y la charla que comparten en cada uno de los tantos cafés donde las escenas se desarrollan.

El cigarrillo negro es por supuesto un artefacto cultural argentino. El tabaco negro es/era fumado casi con exclusividad en la zona rioplatense y en Francia. No obstante, parecería que en Argentina el fumar está dejando de ser una costumbre masiva; como también en los países “desarrollados” del “primer mundo” en general [Francia presenta una interesante excepción en este sentido]. Pero es indudable que el cigarrillo negro es/ha sido/fue un objeto tradicional de estas dos regiones, el Río de la Plata y la república francesa, y pertenecen/ pertenecían/pertenecieron a un “glamour” idiosincrático romanticista de ambas culturas, la francesa y la rioplatense. Los negros franceses “Gauloises” fueron “glamourizados” a nivel internacional por el “boom” literal de la novela Rayuela, de Julio Cortázar. Pienso en Rayuela y lo que viene a la mente de inmediato es La Maga, Oliveira, Gauloises. Por supuesto que esta tradición del fumar está cada vez más acercándose a lo arcaico debido a la, ya no muy reciente, y generalizada interdicción del humo de tabaco en locales cerrados [en teoría al menos, el cigarrillo no se puede encender en ningún café de Argentina]. La creciente consciencia de los efectos altamente nocivos/mortales de la nicotina –su potencialidad “asesina” es un hecho concreto que ha desmitificado la visión romántica de esta gestualidad y práctica. La moda de la salud conspira contra el glamour romántico (mortal) del tabaco.

Lo que se torna arcaico, lo que “muere” o cae en desuso pero fue alguna vez hegemónico constituye una tradición. Basta observar el mencionado “arreo de tropillas” que es un elemento fundamental de nuestra tradición. No se arrea más desde hace ya más de tres cuartos de siglo. El “camión jaula” que reemplazara esta práctica también casi ha dejado de circular por las rutas; los vagones-jaula ferroviarios que también transportaban ganado han casi desaparecido [desde que los trenes de larga distancia dejaron de circular] y el plantel de ganado ha disminuido de forma notable en el paisaje de las pampas y planicies argentinas. Esta situación crítica de una de las actividades económicas tradicionales argentinas, ha transformado esa tarea y la posibilidad de su observación en un objetos tradicionales arcaicos. Es otra tradición que –si dependiera de la confirmación ‘visual’ del paisaje campestre [comparada a la antigua: un mar de pelajes iguales pastando en nuestras planicies]— pareciera haber pasado a la historia de modo literal. Para cualquier observador de las rutas y las vías férreas de la nación [con edad suficiente para recordar la última imagen que he descripto], esto no se practica más.

Debe aquí también mencionarse la fuerte “tradición” deportiva argentina: las carreras de caballos en hipódromos urbanos [tradicionalmente integradas a la mitología tanguera o ciudadana] bien merecerían estar incluidas en el catálogo oral y escrito de la tradición argentina. Están inexplicablemente ausentes, a pesar de que no son más que una extensión de las carreras “cuadreras” rurales, que sí están incorporadas de modo firme y fuerte al canon tradicional. Las carreras de caballos en el hipódromo son un artefacto cultural similar o paralelo a las cuadreras criollas, pero de carácter urbano; carácter que —yo argumento aquí— permanece segregado del ámbito taxonómico de lo entendido como tradición nacional: es es la razón que excluye al hipódromo y su actividad: su carácter urbano.

Otra exclusión para mí inexplicable la constituyen las competiciones automovilísticas de turismo de carretera: los sonoros apellidos Gálvez o Emiliozzi son arquetipos incorporados al imaginario colectivo, al menos están incrustados firmemente en la historia del deporte automovilístico argentino. La cabeza de esta área es indiscutiblemente Fangio. Juan Manuel Fangio, con gran justicia, al menos sí es reconocido como parte de la galería de personalidades populares absorbidas por la memoria nacional, lado a lado, por supuesto, a Pascualito Pérez y Carlos Gardel.

Este cantor de tangos y dandy argentino sirve bien para insertar dentro de este tema “la paradoja del hibridismo” de los artefactos tradicionales argentinos. El lugar de nacimiento de Gardel permanece hasta hoy abierto a la discusión [¿Toulouse, en Francia? ¿Tacuarembó, en Uruguay? ¿Un arrabal de Buenos Aires, o el Abasto?]. Narro en una de mis aguafuertes parisinas, Café Society, el argumento o tema de la eterna discusión que a menudo surge entre europeos y latinoamericanos en nuestra mesa de los sábados [“La table du mépris”—“La mesa del odio”], en el Café Beaubourg de mi barrio, Le Marais, aquí en París] donde se levantan todas estas hipótesis al respecto de la cuna de El zorzal criollo.

Dentro del paradigma paradojal de ese hibridismo argentino se incluyen objetos ya incorporados al canon tradicional: un buen ejemplo es provisto por el tango fundacional “La Cumparsita” (uruguayo-argentino), como lo es también el caso del escritor —de reciente incorporación canónica— Julio Cortázar. Este hombre es belga de nacimiento y argentino por vocación –y porque sus padres, argentinos ambos, lo inscriben como tal en el “Registro civil nacional de las personas” de Argentina cuando retornan con el niño al país. Su nacionalidad, por otra parte, fue ganada y demostrada de hecho y de derecho por su formación sociocultural y política, por su idiosincrasia [y hasta por su política: ser peronista o antiperonista acérrimo fue una tradición del siglo veinte que no ha perecido a los comienzos del veintiuno, a pesar de vivir su fase “revisionista”], y por la “voz” argentinísima de la mayoría de los personajes de su ficción. Es posible afirmar que Cortázar gana su derecho a ser reconocido como un “artefacto cultural” de la tradición argentina también por que en su literatura se evidencia un nunca mitigado interés por todo lo argentino. La ácida temática misma de su ficción critica muchos aspectos idiosincráticos de la sociedad argentina –y esa autocrítica es también un rasgo tradicional de nuestro “ser” argentino. La paradoja del hibridismo se completa con la ciudadanía francesa que Cortázar adopta en los postreros años de su vida [belga, argentino y francés].

Los restos de Julio Cortázar no descansan en Argentina sino en París, donde habitó la mayor parte de su vida; comparte su tumba con su mujer Carol Dunlop en el cementerio de Montparnasse, cerquita de La Coupole, uno de los cafés que frecuentaba. Por otra parte, y volviendo al principio de esta conversación, es notable que —satisfaciendo su deseo testamentario, creo haber leído— los restos de Jorge Luis Borges se encuentran no en la Recoleta, que parecería su destino natural, sino también en Europa, precisamente en Ginebra, Suiza, lugar de su formación intelectual más temprana —lughar donde también se encuentra la tumba del compositor argentino Alberto Ginastera, dígase además.

También registro aquí mi sentimiento de estupor ante el ultraje inconcebible inflingido al fútbol argentino, al mantenérselo ausente de la galería de nuestros artefactos culturales tradicionales —tal vez, la única unanimidad nacional. Y lo mismo podría decirse del casi arcaico boxeo; el Luna Park del pasado supo ser un recinto sagrado, un templo, como también el ring de la Asociación de Box de Rivadavia y Medrano.

El rico “parque” cultural de las tradiciones argentinas merece una taxonomía apropiada de la cual aún se carece.

Cierro destacando esta existencia curiosa pero innegable del “paradigma del hibridismo argentino”. Es indudable que este fragmento paradójico de la esencia nacional debe ser reconocido también como una tradición más de la primordialidad constitutiva Argentina: La «raza o especie argentina” es una entidad híbrida. Dado el hecho de que el plantel nativo argentino fue exterminado en un genocidio pre-planificado, Argentina fue hecha enteramente de inmigrantes extranjeros. La inmigración masiva durante una buena parte de los siglos XIX y XX y aún antes completaron el componente étnico mixto del plantel o “stock”humano nacional; ende, de su cultura, hábitos, actividades y costumbres. Con su árido y flemático humor [muy británico, por otra parte] el mismo Jorge Luis Borges ayudó a identificar o definir esta paradoja del siguiente modo [voy a parafrasear su decir, ya que no tengo la cita textual a mi alcance en el momento de escribir estas notas]:

“El argentino es un italiano que habla en español y cree ser inglés”

Hugo Pezzini
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El abogado argentino, Dr. Jorge Bernatzky, me ha hecho llegar los siguientes conceptos, que transcribo textualmente a seguir. Ellos enriquecen mi ensayo porque definen vocablos cruciales del mismo y justifican su uso dentro del contexto en que los he ubicado:

Si bien generalmente se estiman sinónimos dichos términos: Tradición y Folklore, sus significados formalmente hablando son muy distintos. La Tradición (del latín Traditio) es el acto de transmitir. Por el contrario El FolKlore, o Folclore, o "cultura popular" es lo que se transmite.-
La Tradición es la dinámica, el movimiento físico de pasar, de entregar, como quién enajena un bien, es el acto por el que el vendedor entrega lo vendido al comprador.- En el caso sería la Tradición el acto por el que una cultura popular de una generación es traspasada, o entregada a la generación siguiente.- Cuando muere un ser humano con cierta riqueza ( Y esto lo digo utilizando el término "riqueza" con un objetivo preciso) la misma, se transmite a sus herederos, por ejemplo a sus hijos.- La tradición es la transferencia de la riqueza cultural de un pueblo: "el acerbo cultural".- Creo que existe mayor acercamiento en los términos si se dijera: Tradicional como semejante a Cultura Popular. Porque "tradicional" parece ser un término más indicativo de: "lo que generalmente se hace".- Lo tradicional también me parece como lo más perdurable. El folclore en cambio lo estimo como la actividad actual de los habitantes de un lugar.- Esa actividad, como la arena que se vuelca en un tamiz, pasa parcialmente, y lo que cae es lo tradicional.- Lo que no pasa por el tamiz es la cultura popular de un tiempo y lugar determinado, que luego, se tira.- También ciertas tradiciones, como la arena que cae, se mezclan en el suelo, y se modifican, o se pierden incluso.- Son fiestas tradicionales la celebración del Año Nuevo, Navidad, Carnaval, la independencia de cada país, pero la cultura popular celebra cada uno de esos eventos de manera no siempre igual.- Como por ejemplo en ciertas comunidades la Navidad se la celebra sólo religiosamente, como debe ser, y en otras partes, es una oportunidad de fiestas de contenido diríase ciertamente paganos.- También en distintas partes del mundo ciertas celebraciones se conmemoran de la misma manera, cuando por razones geográficas debería ser distinto: En los países cálidos en diciembre para Navidad se consumen comidas de muchas calorías.- Y pensando en lo que es la cultura, advierto que un cuadro de Picasso es cultura. Por ejemplo el "Guernica", pero también fue un acto cultural la destrucción por bombas de la ciudad: Guernica.- La cultura puede ser buena o mala, constructiva o destructiva.- Cuando la cultura popular es constructiva, como su nombre lo indica construye, es decir fortalece un pueblo, lo identifica, y la identidad lo hace más perdurable.- Cuando la cultura popular es destructiva también ayuda a terminar con determinadas civilizaciones. Por ejemplo, el Imperio Romano tiene su fin por la decadencia moral, entre otras causas, de su pueblo.- Y es así porque la buena cultura tiende a perdurar, y perdura (Salvo un holocausto nuclear por ejemplo). Es como una joya que pasa de generación en generación, y se guarda con cuidado. La mala cultura popular, o es erradicada prontamente por sus efectos perniciosos, o como un arma (revólver) celosa que pasa de un inconciente a otro, pronto termina por dispararse y pone fin a quien la utilizaba.- Estas distintas maneras de ver la Tradición y el Folclore, tú, poniendo énfasis en algunos objetos precisos: Como el mate, bombilla, yerba, tango, arrabal, y yo, mirando la conducta del ser humano, seguramente serían objetos de diversión de un buen semiólogo.

Monday, August 22, 2011

That Thing of the Poets: A Sailor's Love...

Swollen by acrid love, sagging with drunkenness—
Oh, that my keel might rend and give me to the sea!

Arthur Rimbaud
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Thursday, July 15, 2010

My Favorite Words: A rose is a rose is a rose.

The first man to compare the cheeks of a young woman to a rose was obviously a poet; the first to repeat it was possibly an idiot.

Salvador Dalí
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Wednesday, July 14, 2010

My Favorite Words: In theory...

Gravity is the thermodynamic limit of the statistical mechanics of 'atoms of space-time.'

Thanu Padmanabhan
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Friday, July 2, 2010

On Writing: Rise & Fall

To wish oneself into another's glory ... is an impossibility, untenable on psychological grounds if you are not a writer, and on aesthetic grounds if you are. To embrace your hero in his destruction, however--to let your hero's life occur within you when everything is trying to diminish him, to imagine yourself into his bad luck, to implicate yourself not in his mindless ascendancy ... but in the bewilderment of his tragic fall--well, that's worth thinking about.

Philip Roth
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Friday, June 4, 2010

My Favorite Words: Moral Relativism

Les actions et les pensées des hommes vous apparaissent comme des cas particuliers de la mécanique universelle, vous n'en concevez ni colère ni haine. Mais il y a des choses qui vous dégoûtent; vous avez de la délicatesse, et il est bien vrai que la morale est an affaire de goût.

Anatole France
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Saturday, May 29, 2010

That Thing of the Poets: Marina

Give me a spirit that on this life's rough sea
Loves t'have his sails filled with a lusty wind,
Even till his sail-yards tremble, his masts crack,
And his rapt ship run on her side so low
That she drinks water, and her keel ploghs air.

George Chapman
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Tuesday, May 18, 2010

My Favorite Words: Les Philosophes

The safest general characterization of the European philosophical tradition is that it consists of a series of footnotes to Plato.

Alfred North Whitehead
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Wednesday, April 14, 2010

My Favorite Words

Folly is the child of Power... The power to command frequently causes failure to think; the responsibility of power often fades as its exercise augments.

Barbara Tuchman
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Tuesday, April 6, 2010

On Writing

My subject in fiction is the action of Grace in a territory largely held by the Devil.

Flannery O'Connor
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Thursday, March 18, 2010

Prozac or Pro-sack?

In most cases, depression is not a mental illness. It's a sane response to a crazy world.

Gary Greenberg
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The Mass-Culture Conundrum

"Mass culture is a machine for showing desire."

Roland Barthes

... "It's also a machine for expressing resentment, a frustration of desire."

David Denby
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On Writing: Kitsch

Conventional novelists sometimes produce what Harold Rosemberg called fifty years ago "kitsch," the following of established rules at a time when artists are calling those rules into question.

James Wood
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Oh, Academia!

Dig an academic slit trench so deep and so narrow that there is room only for you.

Reported by Robert R. Provine
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Monday, February 15, 2010

Obituarium: Farewell, Mylord, Knight

Dick Francis - R.I.P. Feb. 18, 2010
In Memorian:

Not to read Dick Francis because you don't like horses is like not reading Dostoyevsky because you don't like God.

John Leonard
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Saturday, January 23, 2010

On History: The Democratic Making of a Kingdom

It was not England who made Parliament, but Parliament that made England.

G.M. Trevelyan
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My Favorite Words: Music to My Ears!

I need an orchestra, otherwise I wouldn't know how my music sounds.

Duke Ellington
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Friday, January 15, 2010

My Favorite Words: Practical Aesthetics

The first principle of architectural beauty is that the essential lines of a construction be determined by a perfect apropriateness to its use.

Gustave Eiffel (yes, that Eiffel!)
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My Favorite Words: Just Kidding!

"Sometimes a cigar is only a cigar, but, can a joke ever be "only a joke?".

Attributed to Sigmund Freud.
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On Writing

Good descriptions have a long shelf life.

Robert R Provine
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What is there to laugh about?

Laughter... can be regarded as an aesthetically and sonically impoverished "human song."

Robert R. Provine
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What is there to laugh about?

Laughing is, in essence, a movement that produces song.

Robert R. Provine
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